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sábado, 17 de febrero de 2018

2° REUNIÓN DEL CONSEJO PATRIÓTICO NACIONAL DE MARCHA PATRIÓTICA

BOGOTÁ, 16, 17 Y 18 DE FEBRERO DE 2018


A cinco años del lanzamiento de nuestro movimiento político y social, tenemos en el horizonte los más grandes e importantes retos de nuestra historia como nación. Se abren escenarios determinantes para un futuro esperanzador. Aquel abril de esperanzas del 2012, asumimos como estandarte la exigencia del diálogo para la solución política del conflicto, sobre el entendido que es esta la alternativa más sensata para darle solución al grave conflicto político, social y armado que padecemos desde hace décadas.
Cinco años después, podemos decir que la opinión pública nacional dio un viraje, superando la errada tendencia a la solución militar cuajada durante los 8 años de gobierno de extrema derecha de Álvaro Uribe Vélez, e inoculada en las masas por los medios de comunicación serviles a ese periodo presidencial. El viraje de la opinión pública se dio hacia posiciones favorables a la solución dialogada, conforme lo planteamos desde nuestro nacimiento, superando la tozudez guerrerista y prácticamente dejando en el rezago del debate nacional la iracundia militarista.
Qué tan determinante ha sido nuestro aporte en ese sentido, tendrá que evaluarlo la historia, ese es el juicio al que nos sometemos y, a fin de cuentas, el que reconocemos. Lo cierto es que aportamos a ese propósito de generar opinión favorable a la solución política a través de un acuerdo para la terminación del conflicto armado con las FARC-EP y la apertura de una mesa de diálogo con el ELN. Queda para ese juicio postrero, como referentes de nuestra participación en esta nueva historia que escriben los pueblos, las memorables jornadas 20 de julio de 2010, del 23 de abril de 2012, del 9 de abril de 2013 y 2015, el impulso creativo de los estudiantes de la MANE en 2011, las combativas del Paro Agrario de 2013, las movilizaciones de la Cumbre Agraria Étnica y Popular del 2014 y 2016, la tenacidad de los maestros en 2015 y 2017, de los cocaleros en 2017, entre muchas otras de carácter regional que, sin duda, representaron una motivación para avanzar en las conquistas políticas, económicas y sociales que llamamos paz.
Como Marcha Patriótica nos sentimos orgullosos y orgullosas de nuestra contribución al reagrupamiento y fortalecimiento del movimiento social y popular en Colombia. Somos conscientes de no ser los únicos en ese esfuerzo incesante, porque en este camino arduo afortunadamente nos hemos encontrado con valiosas expresiones del campo popular, surgidas al calor de la lucha, en la brega diaria de organizar al pueblo, a las cuales extendemos nuestro abrazo fraterno de unidad. Con ellas configuramos una nueva etapa del resurgir de la movilización social, la cual, no obstante resistir los más duros embates de la guerra sucia, avanza hacia posiciones políticas consecuentes con las necesidades de transformación que reclaman las masas en Colombia, entendiendo más a fondo y en la práctica misma la necesidad estratégica de la unidad.
Reafirmamos nuestro compromiso con la paz con justicia social y la implementación de lo acordado para cesar la horrible noche que sufrimos. En Colombia se abre paso la posibilidad de la democracia, esto no puede dejar de significarnos un avance importante de las fuerzas populares, democráticas y revolucionarias: hace cinco años la consigna fue exigir la apertura de mesas de diálogo con la insurgencia; pues bien, hoy estamos disputando la implementación de lo acordado en La Habana para profundizar un proceso constituyente, como posibilidad y necesidad para concretar un gran acuerdo nacional que enrumbe a Colombia hacia estadios de desarrollo y bienestar popular.
Este panorama que podemos otear no está asegurado, ni mucho menos. Siempre se cierne sobre estos sucesos la arrogancia y egoísmo de una clase que no ha regalado nada, porque todo lo que representa una conquista para nosotros ha sido arrebatado al bloque hegemónico del poder con un alto costo de sangre de pueblo, de libertad de muchas de nuestras dirigencias, sudor y lágrimas derramados a caudales por héroes y heroínas conocidas y anónimas. A esos hombres y mujeres inolvidables nuestro abrazo y  reconocimiento, y un lugar de privilegio en nuestros corazones más comprometidos que nunca.
La propuesta de paz de Santos no difiere de consolidar el modelo neoliberal, a costa del malestar mayoritario, asegurando los intereses de la minoría y de sus socios del capital transnacional. Su paz se ha limitado al silenciamiento de los fusiles insurgentes y a la idea de desmovilización de la resistencia armada, sin ningún costo fiscal que pueda garantizar un mejor nivel de vida para las masas empobrecidas.
He ahí la médula del debate definitivo: la paz sin transformaciones promovida por Santos versus la paz con justicia social que el pueblo requiere. La función manipuladora emprendida por los medios de comunicación de la oligarquía cumple su objeto de distorsionar, confundir y alienar, al lado de todo el aparto ideológico del sistema, que defiende la tramposa pax romana del Establecimiento: paz para los ricos y las transnacionales; pobreza, miseria y despojo para las mayorías. La lucha se centra entonces en ganar el favor de la opinión pública hacia la paz con transformaciones.
La fuerza propulsora de consignas acertadas y justas, la iniciativa política y las propuestas de bienestar social que despleguemos, deben inclinar definitivamente la correlación de fuerzas hacia la Asamblea Nacional Constituyente, como verdadero referente de construcción de un nuevo pacto social donde participen determinantemente los sectores históricamente excluidos y las nuevas ciudadanías que se abren espacio con reivindicaciones válidas y propuestas de país alternativo, incluyentes y amigable con el ambiente.
Nuestro Movimiento debe examinarse en el plano político y organizativo, para ajustar su andamiaje a las nuevas condiciones del país. Feliz oportunidad nos brinda la reunión de nuestra máxima instancia de dirección, CONSEJO PATRIÓTICO NACIONAL (CPN). Ante todos estos retos, este no puede responder a un ejercicio mecánico, debe ser un verdadero escenario de debate amplio, franco y fraternal, que consulte a nuestras bases y más allá de ellas, para contribuir a la consolidación de un fuerte instrumento político del pueblo hacia el poder.

El CPN tendrá la posibilidad de revisar lo que sea necesario, replantear lo que consideremos no se ajusta a los requerimientos y retos del futuro inmediato y mediato, sobre la base de un profundo análisis del contexto político nacional e internacional, de nuestro accionar, debilidades, fortalezas, etc., siempre con estricto sentido autocrítico y de exigencia máxima.
Convocamos a todos los y las integrantes de la Marcha Patriótica, a todos nuestros componentes y procesos organizativos, a los y las patriotas de Colombia y la América entera, y a nuestras/os amigas/os del mundo al II CONSEJO PATRIÓTICO NACIONAL, a realizarse del 16 al 18 de Febrero de 2018 en la ciudad de Bogotá. Nuestra máxima instancia será un referente organizativo y de democracia popular para el pueblo colombiano, y lo que de él surja será aporte a la construcción y consolidación de la Patria Grande, del sueño bolivariano de redención y libertad para los humildes, por la definitiva independencia. Sigue en marcha la esperanza...
Objetivos del 2° Consejo Patriótico Nacional
  •   Realizar un balance sobre el desarrollo de los objetivos estratégicos que aprobó el primer Consejo Patriótico Nacional1, así mismo el desarrollo de la estructura interna de la Marcha Patriótica en los últimos 5 años.
  •   Hacer un análisis de coyuntura internacional, enfatizando en la situación de los procesos sociales y políticos de nuestra América.
  •   Determinar el papel de Marcha Patriótica en el nuevo contexto político nacional de pos acuerdo, por consiguiente, modificar o reafirmar su carácter y plataforma.
  •   Definir las modificaciones o nueva estructura interna de Marcha Patriótica a partir del carácter y plataforma aprobada por el 2° Consejo Patriótico Nacional.
    1
Los objetivos aprobados por el 1° CPN fueron: “Contribuir de manera significativa a la consolidación de la solución política para la paz con justicia social y la democracia” y “posicionar a Marcha Patriótica como alternativa de poder para la construcción de un nuevo orden político, económico y social, para el pueblo colombiano”.

Proyectar los objetivos y líneas estratégicas del trabajo de Marcha Patriótica para los próximos años conforme al carácter y plataforma aprobada por el 2° Consejo Patriótico Nacional.
Criterios de Participación para el 2° Consejo Patriótico Nacional
Como se aprobó en los documentos fundacionales de Marcha Patriótica los participantes en el 2° Consejo Patriótico Nacional son:
  •   Dos (2) delegadas/os de cada una de las organizaciones municipales, departamentales o regionales que hacen parte de la Marcha Patriótica.
  •   En el caso de las organizaciones nacionales, dos (2) delegadas/os nacionales y dos (2) delegadas/os por cada seccional, dirección o
    subdirectiva departamental.
    Adicionalmente, como se aprobó en el 15° Comité Patriótico Nacional COPAN, participarán en el 2° Consejo Patriótico Nacional:
  •   Los integrantes de la Junta Patriótica Nacional.
  •   Los integrantes del Comité Patriótico Nacional COPAN2.
  •   Dos delegadas/os de cada uno de los capítulos internacionales de
    Marcha Patriótica.