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lunes, 24 de septiembre de 2012

PUERTO RICO: ELECCIONES 2012 - DENUNCIA Y MOVILIZACIÓN POR EL SOCIALISMO

(Indymedia Puerto Rico).- La exitosa celebración del piquete del Día del Desempleo, culmina exactamente un año de trabajo ininterrumpido de acuerdo a las prioridades trazadas por el 7mo. Congreso del MST, realizado en Jayuya los días 3, 4 y 5 de septiembre del 2011. Junto a la celebración de la Fase Pública del Congreso, en noviembre; el piquete frente a la Procuraduría de la Mujer; la Jornada del 1ro. de Mayo; y la Campaña del NO en defensa del derecho a la fianza durante los meses de junio a agosto, configura un cuadro de trabajo político, movilización y denuncia de gran alcance para la reconstrucción de la lucha por el socialismo en este país.

La mejor lección de todo este proceso es que tenemos la capacidad, demostrada en la práctica, para convertirnos en el referente fundamental del socialismo, vinculando la denuncia política de los problemas principales del capitalismo como el desempleo, la criminalidad y otros males sociales, con una clara perspectiva del socialismo como el “único camino”. A través de múltiples actividades educativas, propagandísticas, organizativas y de movilización lo hemos comenzado a demostrar.

La cercanía del proceso electoral del 6 de noviembre nos ofrece la oportunidad de acrecentar esa perspectiva socialista, como continuidad y como reto. Veamos.

DIAGNÓSTICO ELECTORAL DESDE EL PUNTO DE VISTA CLASISTA

¡Gane quien gane las elecciones, las y los trabajadores perdemos! La realidad monda y lironda es que uno de los dos partidos burgueses principales, PPD o PNP, va a ganar las elecciones. Las encuestas, el run run de la calle y radio bemba, le dan la ventaja ganadora a Agapito, aunque éste pichón de derechista hace todo lo humanamente posible para perder. Con Fortuño o Agapito la burguesía siempre gana.



¿Dónde quedan los partidos minoritarios, mal llamados emergentes? Serán seriamente afectados por el ciclón melón de “todo el mundo contra Fortuño”, fenómeno que opera cada vez que un partido estadista está en el poder. En una apretada contienda donde un importante sector político se quiere quitar de encima la política proto-fascista del PNP, se han perdido 150,000 empleos en cuatro (4) años, todavía resuenan los acordes de la Ley #7, se han recortado los derechos de los trabajadores, se han inutilizado los convenios de los sindicatos chupacuotas, se insiste en destruir a la FMPR e implantar las escuelas chárter, se reprimió al movimiento estudiantil, se tomó por asalto la UPR y el Tribunal Supremo, se “achicó” al Colegio de Abogados, se elevó la deuda pública en $15,000 millones y, por primera vez en los últimos 20 años, se le negó aumento de sueldo a los maestros, a los policías y demás empleados públicos, las “fuerzas vivas” del melonismo están con el cuchillo en la boca, listas a rajar la Pava aunque sea con Pinocho como candidato a la gobernación.

Ese afán, histeria o sentido de que la patria se les escapa entre los dedos, deja muy poco espacio para los partidos “emergentes” y el PIP; parar a Fortuño, la estadidad o cualquier otra amenaza, real o virtual, encarnada por el PNP, es el santo y seña de los prestamistas del voto melón. Por otro lado, ninguno de esos partidos tiene la estructura político-organizativa ni la fuerza propia en cantidad de militantes y seguidores para arrastrar los votos de un sector significativo de los votantes descontentos con las fechorías de Fortuño y su claque. El referéndum del 19 de agosto demostró que todos juntos no pudieron llevar siquiera la mitad de los 3,000 funcionarios que hacían falta para velar los votos del NO. En las elecciones son más de 9,000 colegios en los cuales le van a robar los pocos votos que obtengan.

¿Se podrá dar el fenómeno Rogelio PPR del 2008, con el MUS, el PPT o el PPR? Difícilmente, por no decir imposible. El fenómeno Rogelio se dio en el contexto de dos administraciones populares seguidas, ambas desastrosas, donde amplios sectores del pueblo, menos los melones, querían quitárselas de encima a como diera lugar. Las estadísticas reflejan que Aníbal Acevedo Vilá obtuvo 150,000 votos menos que en la elección del 2004, o sea, que de ahí y de sectores pipiolos molestos con el liderato del PIP, salieron los 53,000 votos de Rogelio. Ahora, además de la histeria anti Fortuño ya señalada, el menú de “partidos” en disputa es mayor, lo que lógicamente tiende a dividir más los votos descontentos entre cuatro. Además, los votantes potenciales son menos, pues hay un universo de unos 2,400,000,000 electores inscritos; 60,000 menos que en el 2008, sin contar que durante los últimos eventos electorales la abstención electoral ha seguido aumentando.

El panorama electoral para los partidos minoritarios pinta con la pintura del desastre, probablemente ninguno quedará inscrito y no sería extraño que algunos dejaran de existir al otro día de las elecciones. RIP. Sólo los que se llevaron los contratos y los jugosos salarios que produjo el festín electoral quedarán gozando, y desde luego, aconsejarán la inscripción ipso facto del partido. Y que siga la fiesta.

Siendo evidente la poca o cero posibilidad que tienen estos partidos de quedar inscritos y obtener alguna representación legislativa, nos preguntamos: ¿Vale la pena votar por alguno de éstos, aunque sea –valga la redundancia – por pena?

NO VALE LA PENA VOTAR – NINGUNO MERECE TU VOTO

Todos los partidos de reciente creación y el PIP son nítidos representantes de la política burguesa cuyo propósito es “limpiarle la cara”, embellecer el capitalismo. Sus propuestas, algunas de ellas positivas, no tocan ni alteran la naturaleza del capitalismo colonial. El PPT y el PPR predican un populismo de reminiscencia muñocista que le promete al pueblo una serie de medidas dentro del marco colonial que los ubica como partidos colonialistas de pura cepa. Aunque alegan que su mensaje se dirige a todos los sectores ideológicos, en la práctica son populares/penepés pues excluyen toda referencia a la independencia. Asumir que “el estatus no está en issue” pero pedir el voto para gobernar la colonia, es pura hipocresía electorera pues se está apoyando la colonia y el capitalismo.

El caso del PPT es el más lastimoso, pues su liderato que era socialista hasta hace poco, en apenas dos meses ya se rompió la nuca planteando joyas coloniales tales como: “se puede desarrollar un nuevo modelo económico bajo el ELA”; “no hay que alterar las relaciones entre EU y la Isla para realizar cambios fundamentales”; “Nuestra tarea principal en Washington será proponer una urgente transformación económica”; “las recomendaciones del presidente Obama deben servir de estímulo para salir de la dependencia actual”; “a Washington le conviene una reestructuración de nuestra economía y una progresiva reducción de la dependencia.” Esa basura colonialista, copia barata del industrialismo populista de Teodoro Moscoso, entre sus muchas debilidades, pasa por alto que la causa principal de la profunda crisis social en PR es el imperialismo (capitalismo colonial) y que cualquier cambio fundamental que se quiera desarrollar tiene que romperle el espinazo al Imperialismo USA.

Los casos del PIP y el MUS no son muy distintos; el primero, desde las elecciones de 1984, estableció que un voto por el PIP no es un voto por la independencia, sino un voto para administrar la colonia. Luego de ganar las elecciones se propiciará un supuesto proceso de descolonización a través de una Asamblea Constitucional de Estatus, nos decían. Sin embargo, ahora es el principal aliado del PNP en la celebración del “plebiscito colonial” el mismito día de las elecciones.

El PIP, ya por décadas, ha degenerado en una maquinaria burguesa que vive del situado o fondo electoral, esperando a ver si los yanquis le regalan una independencia crackerjack. De otra parte, el MUS, dirigido y constituido principalmente por “melones”, todo el mundo sabe que se creó para tener una fuerza “independentista” que le permitiera tallar con el PPD y obtener las prebendas y posiciones bien pagas para su liderato. Por eso, ya apoyaron a Carmen Yulín, a Guiillito y a Willi, sin menores remilgos y les importa un pito que el candidato sea Vázquez Quintana, Arturo Hernández o Papo Cristian, total muchos van a votar por Agapito. Si tienen dudas miren la propaganda en internet donde aparece una papeleta con una cruz debajo de la pava, un llamado a votar por Tato y Paralitichi y el lema “Vota pensao.”

LA PRIORIDAD DE LOS SOCIALISTAS EN EL PERÍODO ELECTORAL
Y EN TODO MOMENTO, ES FORTALECER SU INSTRUMENTO DE LUCHA

Participar en unas elecciones meramente para mantener una franquicia electoral o abrir camino a no sé donde, sin un programa revolucionario que eduque sobre la necesidad de lograr la independencia y el socialismo, es una pérdida de tiempo y recursos que lejos de debilitar al capitalismo, fortalece su dominio. Con la participación de seis (6) aspirantes a dirigir la colonia USA la democracia burguesa está de pláceme.

Segundo: Las y los miembros del MST no podemos avalar con nuestros votos o colaboración a partidos que se insertan dentro del proceso electoral como una pieza más del régimen burgués, fortaleciendo la falsa mentalidad de que las elecciones controladas por la burguesía y el imperialismo son un ejercicio democrático.

Tercero: Las y los miembros del MST, comprometidos con la lucha por el socialismo, vamos a dedicar todas nuestras energías y recursos a persuadir a los trabajadores de la inutilidad de votar y que la alternativa, aunque suene difícil y de largo plazo, es organizarse para luchar en las comunidades, centros de trabajo y en todas las áreas donde podamos llevar el mensaje socialista.

¡NO VOTES! ORGANÍZATE PARA LUCHAR POR EL SOCIALISMO

El MST aprovecha la coyuntura electoral para continuar la campaña de denuncia del sistema capitalista colonial y proyectar el mensaje socialista, pues el resultado de las elecciones no va a alterar en nada la situación de crisis social existente. La burguesía, a través de alguno de sus partidos, va a ganar como siempre, pero es en la calle donde los trabajadores, los estudiantes, las mujeres, los desempleados y demás sectores oprimidos tenemos posibilidades de crear la fuerza social revolucionaria que hace falta.

Cuando lleguen los resultados y se destruyan las proyecciones ilusionistas, los socialistas estaremos en pie de lucha, pues la ofensiva del capital, la opresión de clase y los abusos del gobierno no se detienen con las elecciones; se detienen o se afectan en la calle. Particularmente, a aquellos sectores obreros, juveniles e independentistas o simpatizantes del socialismo, afiliados o independientes, que están colaborando con las campañas del PIP, PPT, MUS y PPR le diremos con firmeza que nuevamente ganaron los ricos, pero la lucha sigue con el MST en primera fila.

En esa dirección, nuestra campaña anti electoral está basada en los siguientes principios:

La denuncia de las elecciones como un instrumento de los ricos, controlado por los partidos colonialistas. Las elecciones no resuelven ninguno de los problemas fundamentales del pueblo; al otro día todo sigue igual.

Si en algún momento los socialistas decidimos participar en el proceso electoral votando tiene ser denunciando su carácter burgués opresivo, en unas condiciones muy particulares donde esa participación aporte elementos positivos a la toma del poder por los trabajadores y el logro del socialismo, y bajo ninguna circunstancia, la desvíe o la obstaculice.

Los dos partidos que tienen posibilidades de ganar son “las dos caras del capitalismo salvaje”; representan el dominio de los ricos y poderosos y sus estrategias han llevado al país a la crisis social más profunda de 1950 para acá. Los demás partidos son burocracias en busca de alguna migaja de poder que justifique el apoyo a la dictadura de clase de la burguesía.

Gane quien gane, sólo desde la calle podemos derrotar a la burguesía y sus lacayos. Es imperativo mantener el debate con los sectores de “izquierda” inmersos en el proceso electoral para neutralizarlos y tratar de ganarlos para las posiciones del socialismo revolucionario.

Enarbolamos el socialismo como la única alternativa que tenemos las y los oprimidos para transformar el sistema capitalista y ejercer el poder de la clase obrera.

UNA CAMPAÑA CON CONTENIDO REVOLUCIONARIO Y SOCIALISTA

Los socialistas aprovechamos todas las oportunidades para denunciar el capitalismo e impulsar la necesidad de lograr el socialismo como única alternativa que tenemos las y los trabajadores para resolver los graves problemas que nos afectan. El proceso electoral no puede ser la excepción. La efervescencia y el interés que este proceso genera en grandes sectores del pueblo nos sirve para desarrollar una amplia gama de actividades educativas como charlas y discusiones en los centros de trabajo, en las comunidades y centros de estudio, y nos pone en contacto con cientos y miles de personas a través de múltiples medios de propaganda y de actividades políticas diversas.

Como contenido esencial acompañamos la denuncia anti-capitalista/anti-imperialista con medidas específicas (demandas) que son necesarias para comenzar a resolver las graves desigualdades que el capitalismo colonial ha producido. La exigencia de empleos y seguridad laboral; impuestos de 10% a las empresas extranjeras que se llevan $35,000 millones anuales; responsabilizar a las autoridades federales que controlan las aduanas y puertos de complicidad con el narcotráfico; la defensa de educación pública contra la privatización (las escuelas chárter) y el colonialismo educativo de la NCLB; la defensa de UPR como una universidad abierta a las hijas e hijos de los trabajadores; y, la socialización de la medicina para garantizar la salud gratuita como un derechos fundamental del pueblo y que nadie pueda enriquecerse a costa de la enfermedad y la desgracia de otros.

Pero, al pueblo hay que decirle la verdad. Primero: que las demandas mencionadas, entre otras, no se van a lograr votando en unas elecciones, sólo se pueden lograr organizándose para luchar desde la calle. Segundo: que para resolver los graves problemas que nos aquejan hay que romperle el espinazo a las grandes compañías industriales, comerciales y financieras que controlan nuestra economía y tenemos que tener el poder político independiente para poder proteger la producción nacional, concertar tratados y tomar las decisiones políticas fundamentales. Los partidos que le ocultan al pueblo esas dos caras de la colonia capitalista en que vivimos mienten descaradamente y son cómplices de que esa realidad se mantenga.

EL PLEBISCITO ES UNA TRAMPA COLONIALISTA ¡NO VOTES!

El Movimiento Socialista de Trabajadores denuncia el plebiscito convocado para el día de las elecciones generales como una trampa diseñada por el Gobernador Fortuño para tratar de lograr que los votantes estadistas acudan a votar y de paso, voten por su destartalada candidatura. Lastimosamente, el liderato del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) le brindó su entusiasta apoyo a ese embeleco colonial, quizás por razones parecidas, y pretende que los independentistas de distintos grupos y no organizados lo avalen, para ver si de esa manera recupera su franquicia electoral. Fortuño miente descaradamente cuando alega que ese plebiscito es un mecanismo legítimo para resolver el problema colonial de Puerto Rico. Rubén Berríos y el liderato del PIP, se unen a esa farsa cuando dicen que un voto NO en el plebiscito derrota la colonia y que un minúsculo apoyo a la independencia en la segunda pregunta, abren camino para la independencia. La oportunista unión del hambre (PNP) y la miseria (PIP) no puede encubrir la realidad de la vergüenza.

El MST plantea la solución del problema colonial de Puerto Rico como parte de la lucha de clases que se libra en esta sociedad contra la dominación imperialista impuesta por Estados Unidos desde 1898. Puerto Rico es una colonia capitalista sometida al poder político, económico y militar de USA. Las grandes compañías norteamericanas se llevan de la Isla $35,000 millones anuales, la banca y las empresas financieras controlan el crédito, la política monetaria y una deuda pública ascendente a más de $60,000 millones, y, si todo eso fuera poco, la economía de Isla es un mercado cautivo para las mercancías de los monopolios comerciales de USA, determinando que más del 80% de lo que se consume en el país viene de los Estados Unidos. Esa penetración imperialista sin límites ha sido la causa principal de los graves desequilibrios económicos y la profunda crisis social que aqueja a la clase trabajadora y otros sectores del pueblo.

Consecuencia: ha unido de manera indisoluble la liberación social de las clases trabajadoras con la solución del problema nacional colonial. Unida al socialismo es la única manera en que la independencia puede ser viable para resolver los graves problemas de la gente que trabaja.

Esa compleja situación colonial no se puede resolver con plebiscitos ni fórmulas legales. Estados Unidos no va a entregar su total dominio sobre la Isla ni con uno ni cien consultas electorales. Mientras le convenga mantenernos como colonia no va a ceder su poder. E.U. se irá de la Isla o avalará la anexión total como estado, solamente cuando ya no le convenga mantener la colonia. Esa ha sido la historia de todos los países coloniales y la de Puerto Rico no tiene por qué ser distinta. Queda claro que el gobierno de E.U. no es un ente neutral que sólo espera que Puerto Rico se ponga de acuerdo para entonces conceder lo que se le pida; esa en una asquerosa mentira parte del discurso oficial de los partidos colonialistas que desgraciadamente el PIP y los demás partidos burgueses minoritarios le han comprado. E.U. como poder imperialista va a hacer lo que le convenga a sus intereses económicos y políticos, no lo que los pitiyanquis le pidan.

Por otro lado, la economía de la Isla es un apéndice, una región de la economía de USA, sometida por tanto a las leyes, regulaciones y el dominio del capital foráneo, lo que significa que la Isla está anexada de facto a los Estados Unidos.

Lo único que nos diferencia de un estado USA o de la anexión total, es que no votamos por el Presidente, no tenemos legisladores en el Congreso y no pagamos contribuciones federales. En lo demás estamos federalizados hasta la coronilla, lo que constituye una base económica, social e ideológica para que se culmine el coloniaje con la estadidad. Esta no es la opción favorecida por el imperialismo USA, en este momento, pero tampoco es un fantasma como alega el PIP.

Por eso, planteamos que la estadidad no es una fórmula política descolonizadora; la estadidad en todo caso es la culminación del proceso imperialista de dominio colonial causante de los graves problemas del país. Repudiamos la colonia bajo su forma de Estado Libre Asociado, una de cuyas consecuencias más serias ha sido fortalecer el proceso de anexión hacia Estados Unidos, como la culminación del coloniaje a través de la estadidad.

Lo que corresponde para descolonizar a Puerto Rico es que EU cese su dominio colonial y le permita a la Isla emprender su desarrollo independiente sin intervención alguna de parte del gobierno de EU. No puede haber autodeterminación de un pueblo colonial si la potencia imperialista mantiene sus fuerzas armadas, sus instituciones políticas y su poder económico presente. De hecho, además del traspaso total e incondicional del poder, E.U. deberá indemnizar al pueblo puertorriqueño por los graves daños causados a la economía de este país. Todos los plebiscitos realizados, incluido el del día de las elecciones, son contrarios al Derecho Internacional, pues pretenden que el pueblo decida su destino político en un evento electoral controlado por el régimen colonial impuesto por el gobierno de Estados Unidos. Moraleja: sin pleno traspaso de poderes no puede haber autodeterminación e independencia.

Ponerse a esperar que E.U. auspicie un verdadero proceso de autodeterminación es soñar con pajaritos preñaos. Para que esto suceda los trabajadores, estudiantes y otros sectores del pueblo oprimido, tenemos que desatar una lucha revolucionaria que obligue al gobierno de E.U. a retirarse de la Isla y para que esa independencia lograda tenga sentido y beneficio para las grandes mayorías trabajadoras del país, su contenido esencial tiene que ser el socialismo. Por eso, reafirmamos que la lucha por la independencia y el socialismo, son partes inseparables de un mismo proceso de lucha, dirigido a comenzar a corregir las grandes desigualdades y los serios problemas que el imperialismo USA ha causado en la Isla.

Tanto el PIP, como aquellos independentistas que defienden la participación en un plebiscito o en una supuesta asamblea constitucional de status, están asumiendo el discurso colonialista de la clase dominante, expresada a través de sus partidos principales. Para estos sectores independentistas, la independencia no será producto de la lucha revolucionaria, será consecuencia de una votación o discusión civilizada ajena totalmente a la desagradable y violenta lucha de clases. Pero además, ambos sectores son prisioneros de una concepción leguleya de la política que los conduce al callejón sin salida de la entrega. En un plebiscito o en una asamblea de estatus la independencia por más burguesa y pitiyanqui que sea, con su cinco por ciento no tiene nada que buscar que no sea una pela asquerosa. Y pensar que “primero derrotamos la colonia unidos con los estadistas y luego con el 5% derrotamos la estadidad porque E.U. no la va a conceder”, además del peligro de jugar a la ruleta rusa en la isla de la fantasía, pierde de vista totalmente la naturaleza explotadora y opresiva del imperialismo.
El MST convoca a los trabajadores, a los estudiantes y a los independentistas y socialistas en particular, a NO VOTAR, pues las elecciones generales no resuelven ninguno de los problemas fundamentales del pueblo, y el plebiscito colonial y trampero, tampoco resuelve nada respecto a la condición colonial de Puerto Rico.

¡SOCIALISMO: ÚNICO CAMINO!