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miércoles, 19 de septiembre de 2012

EDUCACIÓN EN TIEMPOS DE REVOLUCIÓN

(Juventud Rebelde).- Por René Tamayo
La estrategia del gobierno del presidente Hugo Chávez para la enseñanza señala que esta debe estar orientada a la inclusión, bajo los principios de gratuidad y calidad.

Más de cuatro millones de niños y niñas venezolanos comenzaron este lunes el período lectivo 2012-2013 en la enseñanza inicial, primaria y especial con una gran mejoría —a ojos vista— en la infraestructura de la educación pública, en la que el Gobierno Bolivariano ha invertido miles de millones de bolívares, incluido la apertura de 27 nuevos planteles.
También distribuirá este año gratuitamente 30 millones de textos escolares; más de doce millones para la educación básica (1ro a 6to grado) y más de 16 millones para la media o bachillerato, según anunció el presidente Hugo Chávez, la mañana de este lunes, durante la inauguración del curso escolar en uno de los planteles del oeste de Caracas.
Los adolescentes y jóvenes de nivel medio comienzan clases en octubre, en fecha aún por definir, debido a las elecciones presidenciales del 7 de octubre: en muchos de esos centros se instalarán colegios electorales.

La política social y educativa del chavismo incluye, además, la entrega de computadoras canaimas y canaimitas, ensambladas en el país, fundamentales para alcanzar una instrucción de alta calidad, de acuerdo al impetuoso desarrollo mundial de las nuevas tecnologías. Este programa ya ha obsequiado —sin costo alguno para las familias— casi dos millones de estos equipos.
La estrategia de la Revolución Bolivariana para la educación conceptúa que esta debe estar orientada a la inclusión, y bajo los principios de gratuidad y calidad.
En el país también se mantienen centros de estudios privados para las familias que lo deseen y puedan pagar sus cuotas; no obstante, este año el gobierno decidió intervenir de forma firme para restringir los draconianos incrementos que año tras años imponen los colegios privados a la matrícula.
La política educacional de la Revolución para las escuelas públicas incluye, además, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que suministra al alumnado, de manera gratis, desayuno, almuerzo y merienda.
La calidad de la educación pública venezolana fue recientemente evaluada por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Ciencia y la Cultura (OEI) como la segunda de mayor calidad en el área continental latinoamericana.
Un sondeo de la encuestadora Latinobarómetro —que formó parte del estudio de la OEI— indica que el 58 por ciento de los venezolanos «confía en la mejora de su sistema de enseñanza pública en la próxima década», estado de opinión por encima del promedio iberoamericano (52 por ciento).
En un 55 por ciento, los locales consideran que en el último lustro hubo más oportunidades educativas para todos los sectores, lo que supera en más de diez por ciento el promedio de la región. También disminuyó la percepción de discriminación por clases sociales, color de la piel o zona de residencia.
A inicios de año, en su Memoria y Cuentas al parlamento, el presidente Hugo Chávez informó que la tasa neta de educación preescolar pasó de 43 por ciento en 1998 a 71 por ciento en el período 2010-2011.
En la educación básica, la matrícula pasó de 86 por ciento a 93 por ciento; el índice de repitencia se redujo a 6 por ciento; y la deserción escolar cayó 1,8 por ciento, mientras que en la década de los ’90 fue de cinco por ciento.
Durante un diálogo con los medios de prensa, y sobre las críticas que hacen del tema educacional las fuerzas de la derecha de cara a las elecciones presidenciales del 7 de octu-re, la titular de la cartera, Maryann Hanson, señaló que antes de la Revolución, la educación estaba en un abismo, y el paquete neoliberal que quiere imponer la oligarquía sería regresar a esos tiempos.
«Debemos continuar defendiendo a capa y espada la gratuidad de la educación. No podemos permitir que se nos arrebate de las manos ese derecho humano y deber social que hemos conquistado, y que ahora consolidamos para las generaciones futuras».