(Principio Esperanza).- Cerca de 8500 hombres de la cárcel Picota y ERON Nueva picota, y 2400 mujeres presas de Buen Pastor, se encuentran, hoy agosto 8/2012, en huelga de hambre y desobediencia civil en Bogotá para exigir al Estado de Colombia la protección de sus derechos a la vida, integridad física y psicológica, salud, y condiciones dignas de reclusión. Actualmente en esta ciudad se encuentran, en cuatro cárceles donde nuestra Fundación realiza trabajo directo en materia de derechos humanos, una sobre población carcelaria con un hacinamiento de 107.1%. (18.868 personas recluidas, mientras los cupos disponibles son 9.113)
La cárcel picota de Bogotá cuenta con 1587 cupos disponibles y mantiene recluidas cerca de seis mil personas, lo cual arroja una sobrepoblación crítica que representa un 278.1% de hacinamiento.
En el ERON de Bogotá -Establecimiento de Reclusión del Orden Nacional Nueva Picota, que mantiene recluido a unos 2500 hombres, las violaciones a los derechos humanos también son múltiples. Denuncia el preso político Pedro Rivera, que “el servicio de salud prestado es absolutamente deficiente y no cubre las necesidades reales de las personas que en ella se encuentran; las personas discapacitadas tampoco reciben un tratamiento, adecuado, no reciben beneficios administrativos que les permita salir de la cárcel por su avanzada edad. Por ejemplo está el señor Víctor Domingo Prieto Agudelo de 90 años de edad, del patio dos nivel 5 de esta cárcel y no le han permitido salir de la cárcel porque el área de jurídica de la cárcel no funciona”.
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La cárcel picota de Bogotá cuenta con 1587 cupos disponibles y mantiene recluidas cerca de seis mil personas, lo cual arroja una sobrepoblación crítica que representa un 278.1% de hacinamiento.
En el ERON de Bogotá -Establecimiento de Reclusión del Orden Nacional Nueva Picota, que mantiene recluido a unos 2500 hombres, las violaciones a los derechos humanos también son múltiples. Denuncia el preso político Pedro Rivera, que “el servicio de salud prestado es absolutamente deficiente y no cubre las necesidades reales de las personas que en ella se encuentran; las personas discapacitadas tampoco reciben un tratamiento, adecuado, no reciben beneficios administrativos que les permita salir de la cárcel por su avanzada edad. Por ejemplo está el señor Víctor Domingo Prieto Agudelo de 90 años de edad, del patio dos nivel 5 de esta cárcel y no le han permitido salir de la cárcel porque el área de jurídica de la cárcel no funciona”.
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